Tras un corto paso por el Junquera Park, regresó varios años más tarde al García Traid para jugar con el Hernán Cortés, donde resurgió de sus cenizas cual Ave Fénix y consiguió alzarse como Pichichi de su equipo. Tras un par de temporadas en el club rojillo, Chencho decidió retirarse para dedicarse exclusivamente a la halterofilia. Cuando no superó el control anti-doping que le practicó el Dr. Laita, el “torete” decidió abandonar el tratamiento hormonal, por lo que pudo firmar un contrato “de por vida” con Los Cepellones, donde parece que se ha reconvertido a defensa.
La frase: “Si pasa algún delantero me lo como. Además, tengo hambre de gol. Por cierto, ¿cuándo es la cena de equipo?”
1 comentario:
Chencho esta gordo y es muy malo,yo lo decapitaria y esparciria sus restos en el campo pa que se lo coman los buitres.
Un beso con cariño
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